Chupame un huevo, pelotuda.

Marcolandia

Es la etapa final, llega el aprendizaje y la lógica: uno es consiente de que esa situación negativa sirvió para no volver a repetirla. Lo único que queda no es venganza, ni resentimiento, ni odio, ni extrañamiento, ni dudas, ni preguntas sin responder, ni palabras por decir, no queda ningún sentimiento en absoluto, no queda nada.